sábado, 18 de julio de 2009

PÁGINAS GARDELIANAS

LA URUGUAYIDAD EN EL TRADICIONALISMO
DEL HAEDO PLATENSE
Escribe Walter Ernesto Celina

Los testimonios aportados por el Prof. Dr. Juan Carlos Patrón (1905-1979) sobre la vida artística montevideana, de los años 20 y siguientes del siglo pasado, constituyen un formidable documento de época.
En primer lugar, emanan de una autoridad intelectual de relevante valía. Integrante del foro desde los 23 años, ejerció la docencia universitaria, publicó obras sobre didáctica, fue electo decano de la Facultad de Derecho. Como dramaturgo incursionó con éxito en el teatro, puso el mojón inicial del cine sonoro nacional, mereciendo amplísima respetabilidad en los medios académicos y culturales.
Distinguido por la Asociación General de Autores del Uruguay (AGADU) por su aporte a la letrística gardeliana y otras obras, escribió relatos que pintan la inquieta vibración del mundo tanguero en torno al máximo cantor.

Letrista de “El Mago”, formó parte del entorno de músicos, cantores, payadores, compositores, críticos de prensa, etc., que alternaban con él en sus visitas a Uruguay.
Las anécdotas adquieren un inmenso valor. Documentan cómo lo uruguayo, venido de la raíz oriental -con fondo autóctono y esencia libertaria-, impregna el canto y da algunos perfiles psicológicos. Así, del drama del gaucho, sedentarizado y pobre, en medio de las extensiones territoriales.
Y, como sustrato de las historias cantadas, casi como una vertiente única, la identidad del artista con un ámbito que le resulta propio.

Oportunamente he transcripto los textos de “Murmullos” e “Insomnio”, de Juan Carlos Patrón con Froilán Aguilar y del “Viejo Pancho” (José Alonso y Trelles) y Américo Chiriff, respectivamente.
De la mano de Juan Carlos Patrón he de volver al ámbito del Café “Vaccaro” para rememorar otra faceta relacionada con “Insomnio”, versificación gauchesca que, con las notas aportadas por Chiriff, Gardel patentó en el disco.
Cuenta el ilustre universitario que “una tarde Américo Chiriff recibió -rigurosamente cerrada- una citación de la Asociación de Autores. Asustado, recurrió de inmediato a los buenos oficios del Ñato Pedreira, amigo de todos los amigos del Goes (referencia al café Vaccaro. WEC)”.
Y prosigue:
“El Ñato lo miró serio y le preguntó:
-Por unas de esas casualidades no afanaste la melodía de “Insomnio” y ahora te dan la cana?
-Te juro Ñato que me salió de adentro, confesó Chiriff, golpeándose el pecho. Para afanar todas las noches están los giles que creen que los partidos de casín (mesa de billar con tres bolas y cinco palos. WEC) son a ley de juego...
Y allá marcharon los dos hacia el viejo local de la Asociación de Autores, instalada entonces en Uruguay casi Julio Herrera y Obes. De rigurosa infantería...”
Relata, más adelante, otras sabrosas referencias. De este modo Chiriff se manifestó ante el funcionario de AGADU:
“-Quisiéramos saber a qué se debe esta provocativa citación...
Y el empleado, sin hacer caso del tono de la pregunta, sólo dijo:
-Tienen 42 pesos... Son los derechos de grabación de “Insomnio.”

Juan Carlos Patrón cuenta más.
Baste decir que se había plasmado una faceta de la asociación con el máximo artista del canto rioplatense. Los frutos del ingenio estaban evidenciándose.
Ambos amigos partirían, de inmediato, a celebrar un encuentro estelar con Carlos Gardel.
Sucedería en el legendario Teatro “Artigas”, de Andes esquina Colonia.


03.07.2009