martes, 22 de abril de 2008

LOS GUITARRISTAS DE GARDEL

Escribe Walter Ernesto Celina

INTRODUCCIÓN

En la sección del diario “El Día”, de Montevideo, titulada Ochava mayor del tango, el 11 de marzo de 1979, el periodista Juan Carlos Vivas, bajo el título que viene de leerse, publicó una nota dedicada a músicos y compositores que participaran en la hazaña creativa gardeliana. Los siguientes son extractos significativos de dicho aporte. Contribuyen a exhibir aspectos del entorno del que Carlos Gardel se valió para proyectar su rutilante carrera artística.

INICIACIÓN E ITINERARIO

Juan Carlos Vivas ubica la aparición pública de El Mago hacia 1904, en que se presenta acompañado por su “viola”. Anota que sus primeras grabaciones serían de 1913. Recuerda sus éxitos con José Razzano, dúo al que se integraría Francisco Martino, autor de los éxitos Maragata (tango) y Soy una fiera (milonga). El trío evolucionaría por un breve período a la modalidad del cuarteto, con la incorporación del cuyano Saúl Salinas.
En 1913 el dúo Gardel-Razzano se acompaña con el guitarrista Emilio Bo, por escaso tiempo. En 1915 se incorpora el Negro José Ricardo, que se mantendría junto al dúo hasta 1929. Gardel, señala Vivas, siempre dispuesto a mejorar sus espectáculos, contrata en 1921 a Guillermo Barbieri. En 1928 ingresará José María Aguilar. Tras el alejamiento de Ricardo será incorporado Domingo Riverol, un guitarrista brillante. En 1931 Julio Vivas sustituirá a Aguilar, mientras que, en 1933, Pettorosi conformará el cuarteto de acompañantes con que La Voz actuará en Montevideo.

Gardel y sus guitarristas - New York - marzo 1935

SEMBLANZAS DE LOS GUITARRISTAS

Del siguiente modo Juan Carlos Vivas reseñó la trayectoria de los guitarristas con los que Gardel catapultó la forma musical del tango a la fama universal:
-José Ricardo, guitarrista de color, comenzó su carrera actuando en agrupaciones criollas. Tomó parte en el conjunto que participó repetidas veces en representaciones de Juan Moreira, que ofrecía la compañía de Muiño-Alipi, para pasar de allí a formar el trío con Gardel y Razzano, en 1915. El Negro se mantuvo junto a Gardel hasta mayo de 1929 y actuó con él en París. Posteriormente, en su segundo viaje a Europa, junto a su hermano -artísticamente conocido por Bronce- y Julio Reyes, se presentó en El Cairo, Londres y Roma. Falleció bordo del vapor Marsilia, cuando regresaba a su Buenos Aires, el 2 de mayo de 1937.

-Guillermo Barbieri fue el colaborador de más larga actuación junto a Gardel. Nació en Buenos Aires, en 1894 y, luego de actuar en dúo con Cardelli, durante varias temporadas en el Teatro Esmeralda (hoy Maipo), se unió al dúo Gardel-Razzano en 1921. Falleció el 24 de junio de 1935 en el trágico accidente de Medellín, habiendo sido autor de los siguientes títulos: Anclao en París, Viejo smocking, Incurable, Mar bravío, Quién tuviera 18 años, El que atrasó el reloj, Pordioseros, Idilio campero, Cruz de palo, Pobre amigo, La novia ausente, Preparate p’al domingo, Resignate hermano, Besos que matan, Barrio viejo, Cariñito, Viejo curda y Olvidao.
Lo que antecede, dice a las claras, de sus excepcionales condiciones de compositor, a las que unía las de ser un magnífico guitarrista.

-José María Aguilar nació en Montevideo el 7 de mayo de 1891. En dúo con su hermano Froilán, realizaron gran cantidad de espectáculos con la presencia de enorme número de asistentes. Luego comenzaron a acompañar a figuras tales como Rosita Quiroga, Ignacio Corsini y otros. Posteriormente, ambos hermanos recibieron el ofrecimiento de actuar en cuarteto con el “Negro” Ricardo y Guillermo Barbieri., acompañando a Gardel. Mientras Froilán no aceptó, sí lo hizo José María. Estuvo junto a El Mago hasta diciembre de 1930, para separarse del núcleo de tantos éxitos. Pero, en 1935, volvió a reunirse con Gardel en Nueva York, para cumplir la gira que terminaría en Colombia. Sobreviviente del accidente, falleció en Buenos Aires el 21 de diciembre de 1951.
Como compositor, cabe señalar, como sus obras de mayor éxito: Al mundo le falta un tornillo, Tengo miedo, Lloró como una mujer y la letra de Milonguera.

-Domingo Riverol actuó casi 5 años consecutivos junto a Gardel, a partir de 1930. Con Barbieri y Aguilar debutó grabando al lado de El Mago con el tango Juventud, el 20 de marzo de 1930. Como compositor dejó para la mejor historia de la música popular: Falsas promesas y Trovas. Falleció 2 días después del accidente de Medellín, a consecuencia de las heridas recibidas.

-Julio Vivas comenzó su actuación como músico conduciendo su propia orquesta en un café de la calle Corrientes, como ejecutante de bandoneón. Posteriormente, tuvo sus pasajes por orquestas de renombre como las de Antonio Scatasso y Julio De Caro. Vinculado a Guillermo Barbieri, hizo con este un dúo de campanillas (bandoneón y guitarra), logrando señalados éxitos en centros populares porteños. En septiembre de 1931 debutó como guitarrista de Gardel, al grabar éste el tango Anclao en París, para seguir en el grupo de acompañantes del cantor hasta noviembre de 1933.
Fue autor de varios tangos, entre ellos El olivo y Salto mortal, que grabara Gardel, y Mi rodar, Alma, Flor extraña, etc.
Falleció en Buenos Aires el 15 de junio de 1952.

-Horacio Pettorossi, oriundo de Buenos Aires, debutó como acompañante de Francis Martino, para luego actuar en empresas teatrales como las de Alipi-Muiño y José Podestá. Emigra y llega con su música a Europa y Asia, interpretando en París, con su propia orquesta, el tango Plegaria.
En 1933 se integró al grupo de acompañantes de Gardel, formando un cuarteto que hizo época, con Barbieri, Riverol y Vivas. Debutó con el tango Sueño querido, en enero de 1933. Culminó su trabajo en el conjunto en noviembre del mismo año, luego de grabar Madame Ivonne, último registro de Gardel en Buenos Aires.
Como autor, son de su pluma: Lo han visto con otra, Galleguita, Silencio, Esclavas blancas, Angustias, Fea, Acquaforte, cantadas por Gardel y otras, grabadas por su propia orquesta.
Finaliza Juan Carlos Vivas su nota con éstas interrogantes: ¿Podía el máximo cantor tener a su lado mejores músicos y excepcionales compositores? ¿Podemos acaso no pensar en ellos cuando comienzan las primeras notas de las interpretaciones de El Mago?
Y responde: Los títulos citados y lo que a diario llega a nuestros oídos son testigos, más qué elocuentes, de lo que significaron en la música popular rioplatense.

waltercelina1@hotmail.com